Dos microclimas, un mismo proyecto
Adaptarse a una arquitectura ya definida requiere entender las condiciones ambientales del lugar. Este proyecto refleja cómo el rigor técnico y una selección botánica precisa permiten resolver microclimas opuestos dentro de un mismo edificio, garantizando que el paisaje prospere y unifique la obra, ya sea bajo un sol extremo o en la sombra más profunda.
El Desafío:
La arquitecta a cargo del interiorismo de un edificio en etapa de finalización de obra me convocó para diseñar dos áreas comunes con realidades ambientales opuestas: el patio de planta baja (sombra total) y la terraza común con parrilla y pileta (pleno sol). El diseño general ya estaba hecho, por lo que tuve que adaptarme y responder a la situación arquitectónica existente.
El Resultado:
Unificamos la identidad visual del edificio respetando la física de cada espacio. El estudio de interiorismo entregó la obra con la tranquilidad de que cada planta estaba en su hábitat correcto, asegurando un paisaje sano y duradero para los usuarios.
Mi Enfoque y Solución:
Lo más rico de este proyecto fue resolver dos extremos en un mismo lugar. Para el patio de Planta Baja, que no recibía sol prácticamente en todo el año, diseñé una comunidad vegetal de sombra profunda con texturas exuberantes para iluminar el coworking. Para la terraza, orientada al norte con sol implacable todo el año, opté por una paleta botánica rústica y resistente al calor y al viento.

